[R-P] [Carlos "Chino" Fernández] Las Coaliciones Presidencia…

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Author: Néstor Gorojovsky
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To: Lucha de masas para recuperar la Argentina
CC: Lucha de masas para recuperar la Argentina
Subject: [R-P] [Carlos "Chino" Fernández] Las Coaliciones Presidenciales
Las Coaliciones Presidenciales

Carlos Chino Fernández

El sociólogo Vicente Parlermo, en su reciente artículo de opinión
publicado en el diario “La Nación” [La Nación, 31/10/2013], sostiene
que la realidad nacional padece de liderazgos políticos discrecionales
y, transita por una fragmentación política a la que visualiza como
vertical, cuando se refiere a la representación parlamentaria y
horizontal, en cuanto a las consecuencias que trae la intervención de
los jefes locales, en cada uno de los diferentes territorios.

Como propuesta para superar aquella fragmentación parlamentaria,
nuestro autor de referencia -siguiendo el ejemplo brasileño-, nos
propone como salida una suerte de “coalición presidencial”, en donde
el partido triunfante comparte el poder ejecutivo con las restantes
fuerzas que accedieron a una representación parlamentaria, cediéndoles
ministerios y/o secretarías acorde a su nivel de representación
alcanzado.

Nuestra historia política estuvo siempre signada por un fuerte
presidencialismo. Desde nuestra idiosincrasia y con los rasgos de
nuestro pasado, nos bastaría para argumentar una opinión no muy
favorable ante semejante propuesta. No obstante, valen los
interrogantes planteados en la nota para intentar bucear en algunas
causas estructurales que explicarían las razones de tal fragmentación
políticas y, darnos sí, la posibilidad de realizar alguna propuesta
para su superación.

Esta propuesta de coalición presidencial, intenta resolver el problema
de la fragmentación política desde la superestructura política, en el
marco mismo del poder ejecutivo. Pero la fragmentación en la
representación se produce en primer lugar en el ámbito mismo de la
sociedad.

Las transformaciones en las formas de producción de la vida material,
los cambios en la estructura social y la diversificación de las
manifestaciones culturales, irrumpen desordenadamente ante las formas
muchas veces fosilizadas de las instituciones políticas y, ante la
mirada anacrónica de los partidos políticos.

La vieja relación entre el origen del capital (comercial; industrial;
etc.) y el partido político, que bien podría explicar el nacimiento
del Partido Justicialista y de la Unión Cívica Radical, ya no explica
esta época pos-bipartidista. La relación del peronismo con la clase
trabajadora y del radicalismo con los sectores medios, ya no es lo que
era.

El avance de la valorización financiera sobre otras formas de capital,
ha descabezado la conducción estratégica de los grandes partidos
políticos y ha vaciado de contenido social a cada uno de ellos. Hoy
día, el núcleo duro de la base social de cada partido político
tradicional se ha reducido. La formación de las alianzas electorales,
lo hacen más por razones de coyuntura que por motivos ideológicos y
programáticos.

/En la inclinación del voto de la ciudadanía, intervienen cada vez
más, cuestiones emocionales y motivaciones irracionales que
disquisiciones científicas o ideológicas./

Por otra parte, se han modificado las vinculaciones entre la
orientación del voto y el territorio. Hasta no hace mucho tiempo
atrás, aquella alianza electoral que se imponía en el distrito de La
Matanza, lo hacía casi seguro en el resto de la provincia del Buenos
Aires. A la luz de los últimos resultados electorales, el Frente Para
la Victoria mientras se imponía en La Matanza, era derrotado por el
Frente Renovador tanto en el resto del Conurbano, como en la
Provincia.

El Conurbano Bonaerense ya no es más la periferia de la CABA. Tiene
una fisonomía propia, que se asemeja a una suerte de mosaico urbano
compuesto por tantos centros y periferias como distritos y localidades
en que se divide.

Esto refleja una realidad nueva, que impacta directamente en los
comportamientos sociales, en las representaciones políticas y en las
preferencias electorales. Se puede ganar electoralmente en La Matanza
y perder en el resto del Conurbano Bonaerense. Se puede ganar en el
interior de la Nación y perder en la Provincia de Bs As.

En la sociedad argentina, a la clásica estructura social dividida en
clases sociales, se le ha montado en estas últimas décadas, un
complejo entramado de castas sociales mucho más cerradas en los
extremos de su figura y un poco más abierta en el centro, que es ahí
donde se define en última instancia el resultado electoral.

Entendemos que la fragmentación política se produce en la vinculación
del Estado con la Sociedad. En la descomposición del orden estatal
social que se construyó en la pos-guerra, están las causas
estructurales de nuestra fragmentación política.

La aceleración de la descomposición de nuestro Estado Nacional Social,
tiene en la reforma financiera de 1977, a uno de sus hitos
principales. Siguió después, con el proceso de endeudamiento de los
años ´80 y con la venta del patrimonio nacional en los ´90. El “plan
de convertibilidad” marca el intento final de desguazar el
Estado-Nacional Argentino. Este proceso transforma nuestra sociedad de
raíz, mientras que el sistema de representación sigue siendo
esencialmente el mismo.

No es hacia arriba, que se resuelve la representación fragmentada;
sino, con la implementación de nuevas formas de participación directa
de la comunidad próxima. Es necesario des-monopolizar la
representación política a cargo de los partidos políticos y ensayar
nuevas formas de intervención directa de la comunidad en la cuestiones
públicas. Para ello, es preciso reformar la Constitución Nacional.



4 de Noviembre de 2013



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Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría